Reivindicación de la Conspiración de Células del Fuego por el envio de paquetes-bomba

COMUNICADO AL RESPECTO DE NUESTROS COMPAÑEROS DETENIDOS

En este momento tres hermanos nuestros, tres miembros de nuestra organización se encuentran encerrados en las cárceles de la democracia griega. Su ausencia no puede ser rellenada con el texto de un comunicado. Las palabras resaltan como desesperadamente pequeñas e insignificantes ante la intensidad de las situaciones y emociones que hemos compartido unos con otros.
No obstante, hasta en estos momentos en que los muros y hierros de la cárcel se alzan entre nosotros, nada ha cambiado.
Gerasimos Tsakalos, Panagiotis Argyrou y Haris Hadzimihelakis, tras su intransigente postura y su declaración de ser miembros de Conspiración nos dan al resto de nosotros una consigna para seguir los ataques. Su orgullo es nuestro orgullo, sus sonrisas son nuestras sonrisas.
Panagiotis y Gerasimos, dos de los más sinceros y dignos revolucionarios, durante el último año y medio pasaron a la vanguardia de la ilegalidad, tomando la decisión de estar en una posición de combate permanente contra el sistema y sus chivatos.
Haris, en prisión preventiva desde un año y medio, para proteger a su entorno de amigos de todavía más represión policial (por las huellas dactilares encontradas en su casa en Halandri, 17 personas en total están acusadas de ser miembros de Conspiración) al principio negó el hecho de formar parte de nuestra organización. Sin embargo, el recién arresto de dos hermanos nuestros más su honor y orgullo como revolucionario le empujaron para tomar la responsabilidad política por su pertenencia a Conspiración de Células del Fuego.
No vamos a perorar más. No nos gusta hablar sobre nuestros hermanos, preferimos hablar directamente con ellos. Por ahora les ofrecimos nuestro compromiso… ”No retrocedemos: estamos aquí. No intentamos: podemos. No mendigamos: robamos. No borramos: quemamos. No esperamos: ardemos de impaciencia… La Conspiración nunca será arrestada, porque no se trata simplemente de una organización sino de un flujo de ideas, y a las ideas no se les puede detener… En nuestro cuaderno de bitácora todavía no hay ningún día marcado. Todos los meses, todas las semanas, todos los días siempre están disponibles. A uno de los días lo marcaremos con una sonrisa, la de un nuevo encuentro para continuar NUESTRA aventura…”

Postdata 1:
“Andamos firmes en nuestros pasos y al ritmo del eco de nuestros corazones. Todo el grupo como un cuerpo, un alma… Esto es para nosotros la revolución…”
Puesto que todo sigue, declaramos que desde el día de hoy la organización revolucionaria Conspiración de Células del Fuego se manifestará por dos infraestructuras autónomas y equiparables: nosotros, que nos definimos ahora como la Sección Ilegal de la organización y la segunda sección, Célula de los Encarcelados Miembros de Organización que incluye Gerasimos Tsakalos, Panagiotis Argyrou y Haris Hadzimihelakis, como también a aquellos compañeros cautivos que están en acuerdo con nuestros valores y principios.
A partir de ahora su palabra será también la nuestra, mientras que sus decisiones representarán también las nuestras. Vamos a poner toda nuestra fuerza para ser dignos de sus expectativas y de la confianza con la cual nos han honrado…

VIVA LA CONSPIRACIÓN DE CÉLULAS DEL FUEGO
VIVA LA REVOLUCIÓN
La sección ilegal de CCF.

I. ¿Tregua? Nunca, por ningún lado.

“Ármate y se violento, hermosamente violento, hasta que todo reviente. Porque recuerda que cualquier acción violenta contra estos promotores de desigualdad está plenamente justificada por los siglos de infinita violencia a la que nos han sometido. Ármate y combate el terrorismo del estado, quema, conspira, sabotea y se violento, hermosamente violento, naturalmente violento, libremente violento.”
Mauricio Morales (guerrillero urbano que murió en Chile).

Vamos a gritar con fuerza en el idioma de la revolución. El idioma en el que las palabras puede que sean pronunciadas de maneras diferentes pero sí que miran hacia el mismo lugar, un lugar sin jefes ni esclavos, donde no seamos sometidos a la tiranía de las mercancías e imágenes. Nuestras voces serán el viento que viajará allí donde conspira la rebeldía. Desde los barrios de Buenos Aires hasta las noches de Atenas y Tesalónica, desde las ciudades de Chile y México hasta las calles de Francia y Bélgica. Nuestros puños se alzan hasta el cielo en un saludo perpetuo que se da entre todos los revolucionarios de este mundo y entre todos los que andan en su contra. Se alzan siendo también una “despedida” a los guerrilleros que “se han ido” temprano, a Lambros Foundas (miembro de Lucha Revolucionaria), a Mauricio Morales y a un largo listado de compañeros, los cuales se cruzaron prematuramente con el precio que uno tiene que pagar por la delicada y exigente belleza de la lucha armada. En este viaje del fuego en las tiniebla no estamos solos. Siempre tenemos a nuestro lado nuestros hermanos encarcelados, los que fueron detenidos durante las acciones contra el enemigo y, por una otra vez, elevaron su honor y dignidad más allá del miedo a la cárcel. Por lo tanto, un saludo de fuerza a los compañeros presos y además una notificación a los carceleros y alcaides de las prisiones: “ningún preso digno está solo…”

NADA MENOS QUE EL TODO
LUCHA ARMADA POR LA REVOLUCIÓN

II. La anarquía combativa, la nueva guerrilla urbana y organización revolucionaria Conspiración de Células del Fuego.

Durante los últimos años se desarrolló en Grecia una situación que hace imposible dar un paso atrás. La corriente radical antiautoritaria se presenta como la principal expresión del enemigo interno, dejando para siempre en el armario de la historia las lógicas marxistas y el reformismo de la izquierda. A pesar de todas sus contradicciones, debilidades y tendencias introversas, el enemigo interno antiautoritario está presente en todos los aspectos de la rebeldía. Desde los carteles y marchas ofensivas hasta el sabotaje, los atracos a mano armada, los ataques con explosivos y las ejecuciones políticas.

Se trata de un época criada en el fuego y en aquella época se organiza y golpea la organización revolucionaria Conspiración de Células del Fuego. Después de más o menos 3 años de intransigente acción y más de 200* ataques incendiarios y explosivos, seguimos creyendo que nuestros actos no son más que una gota frente al océano de la inmensidad de nuestro deseo por la revolución.

La Conspiración viene de una nueva corriente de la anarquía revolucionaria que fuertemente penetró el campo del conflicto e instigación social. A través de los objetivos de nuestras acciones y nuestros comunicados, nos hemos definido como parte de la anarquía combativa de la nueva guerrilla urbana, que ejerce una continua critica tanto contra la tiranía de “los de arriba” como contra la reconciliación de “los de abajo”.

Los objetivos que hemos golpeado: concesionarios de coches, bancos, comisarias, empresas de seguridad, despachos de políticos, parlamento, iglesias, juzgados, cárceles, embajadas, etc. son para nosotros simplemente unos edificios y no importa cuantos kilos de explosivos colocaremos por allí, les van a construir nuevamente, con más cámaras, con mejor vigilancia, de un modo que parecerán aún más inconquistables. Además, la propaganda de los medios de comunicación de masas que entra en el escenario después de cada acción, está encubriendo por completo algunos ataques, envolviéndoles en un velo de silencio o, en el caso si están forzados de revelarles (bombas, ejecuciones) difamándolos y así los está despolitizando. Al mismo tiempo, utilizando la asimilación del espectáculo, “colocan” a estos ataques entre anuncios del “nuevo jabón para los platos” y unas telenovelas de realidad virtual, así convirtiéndolas en un producto neutral más de una información indiferente.

Por esto, nuestro objetivo fundamental no son simplemente algunas puertas reforzadas, unas paredes de oficinas ni tampoco los escaparates de los centros comerciales sino reventar y sabotear las relaciones sociales que hacen admisibles a esos símbolos del poder.

III. La corriente antisocial y la aceptación de la sociedad

Por tanto, pertenecemos a la corriente anti-social de la anarquía, la que entra en ruptura no solo con el estado sino también con la sociedad, porque de lo que vemos, el poder no se mantiene únicamente con la violencia y las ordenes de los cuarteles del estado, sino también por la reconciliación, aceptación y renuncia de un muchedumbre silenciosa, que ha aprendido a ovacionar las victorias nacionales, a festejar por su equipo de fútbol, a cambiar su ánimo apretando el botón del telecontrol, a enamorarse de escaparates de tiendas y de unos modelos artificiales, a odiar a los extranjeros, de mirar solo por lo suyo y de cerrar los ojos ante la ausencia de una vida de verdad.
Esta multitud de los ciudadanos sosegados, se levanta de su sofá solo cuando su propio calor de hogar de su pequeña propiedad privada está en peligro.
La crisis económica en Grecia y sus consecuencias ya empiezan a pintar un nuevo cuadro del canibalismo social. Durante las explosiones sociales que estallan en la mayoría de los sectores de empleados cada uno está reivindicando exclusivamente las demandas de su propio gremio. Si, desde luego: las movilizaciones (huelgas de camioneros, bloqueos de puertos por trabajadores portuarios, etc.) a menudo provocan un cortocircuito social y llenan de descontento a los demás empleados. Naturalmente, este escenario se está alternando y aquellos que hoy están en la calle “reclamando lo suyo”, mañana estarán en contra de algunos otros que van a estar en huelga por lo que les tocará a ellos (así fue por ejemplo cuando los camioneros se opusieron a los cortes de carreteras organizadas por agricultores, los ciudadanos que estuvieron contra la huelga de funcionarios públicos, los padres contra los profesores en huelga, etc.). Todas estas protestas sociales empobrecen nuestro lenguaje y a nuestra conciencia, porque reclaman un estado más bueno, un trabajo mejor, una educación mejor, una salud pública mejor, pero nunca se atreven a abordar que la cuestión no es simplemente si vivimos peor o más pobremente que ayer, sino que vivimos de una manera que no nos cabe. Nuestra existencia está humillada por las ordenes de cada patrón, nuestros deseos se reflejan en el ídolo del escaparate, nuestra desobediencia está encarcelada por patrullas uniformadas, el placer se convierte en un producto fácil de encontrar en los relucientes estantes del supermercado, la expresión facial se pierde detrás de la máscara de lo fingido, la comunicación se convierte en un botón del teclado delante de la pantalla fría del ordenador. Todas estas ausencias y faltas se merecen algo más que unas simples protestas por un puñado de moneditas. Se merecen que nos lancemos con toda nuestra alma a la nueva guerrilla urbana.

La nueva guerrilla urbana es la reivindicación de nuestras propias vidas, una alianza con el lado autentico de la vida, un camino difícil y lleno de obstáculos en una sociedad que ya ha vendido a cada rastro de su consciencia.

Hoy en día cada uno va por lo suyo, convierte su desilusión en cinismo e indiferencia, mientras que lo único que le interesa es cómo el mismo se las arregla, al precio que sea. El poder está jugando muy bien el juego de “divide y reina” porque tiene un rival fácil.

Cuando tiene delante una sociedad degenerada, preocupada más por la realidad virtual de la televisión que por su propia vida, no necesita ni esforzarse para dividirla, porque de todos modos su atención ya está dividida entre las dosis gratuitas de placer consumista y los nuevos, “cien por cien seguros” préstamos de las ilusiones pequeño-burguesas.

¿Y la vida? La vida ya se ha ido de esta ciudad, ahora hay solo el ruido de los coches, los gritos que gritan órdenes cotidianas y las imágenes de publicidad que nos están disparando día tras día.

Por esto creemos que la consciencia de clase está muerta y enterrada por debajo de los cimientos de la civilización moderna. Por tanto, el que hoy en día habla sobre la guerra de clases tiene el olor del pasado en su boca. Vamos a explicarnos para que no nos malinterpreten. Puesto que evidentemente no estamos viviendo en algún bote de cristal de las ideologías puras, sabemos que la quintaesencia del sistema está en la producción de las desigualdades sociales y económicas. Para que haya unos pocos ricos siempre se precisa de un montón de pobres. Pues, cuando decimos que la guerra de clases es un concepto anticuado, no negamos la existencia de clases sociales, sino más bien creemos que no existe la consciencia de clase. Por tanto, si los oprimidos y explotados de este mundo no quieren darse cuenta en qué punto están, no se piensan en levantar y atacar al palacio de los “zares” que les privaron de tantas cosas… nosotros por nuestra parte no haremos el papel de unos que “despiertan al pueblo”.

Al contrario: con nuestras acciones y comunicados queremos evitar caer en la vieja trampa del pensamiento revolucionario que insistía en ver la historia como un cuadro en blanco y negro, pues “el estado es malo” y “los oprimidos son buenos”. Rechazamos a las estandarizadas pizarras de lectura, las verdades “eternas” y las conclusiones fáciles. Por esto en nuestros comunicados faltan los análisis económicos. Lo que no significa que no reconocemos la importancia crucial que tiene la economía siendo la piedra angular del sistema. Sin embargo, ¿cómo podemos describir con términos económicos los ojos vacíos de un niño que está mendigando por la calle, las colas en los comedores de ayuda social, las cuentas que siguen corriendo y la luz que fue cortada, los créditos, el alquiler sin pagar, pero sobretodo cómo podemos evitar de quedar atrapados en una compasión humanitaria sin echar la culpa también a la inercia de todos aquellos que sufren bajo el látigo de la economía y siguen sin resistir?

Porque es un hecho que la opresión la vivimos todos cada día en nuestro propio pellejo, pero la diferencia es en lo que cada uno hace contra esto. Algunos silban desinteresados y cambian el canal de la TV, otros echan la culpa a los extranjeros “que nos roban nuestros trabajos”, luego hay los que piden más policía, aquellos que se hacen policías o guardia privado, los que siguen llevando las anteojeras de su partido político, los que estudian para después pillar “un buen trabajo” o simplemente para alimentar a las ilusiones de sus padres, los que se buscan unos escondites para olvidarse de todo (el consumo en calle Ermou y los fines de semana en los bares de Gazi) y por fin, estos pocos que convierten su desilusión en un grito, le ponen una capucha, y traman unos nuevos planes de subversión en los crematorios modernos de la metrópolis.

El entendimiento y la comprensión de las cosas también ya se han endeudado, y así las explicaciones buscan palabras adecuadas. La economía no es simplemente un método científico que interpreta al mundo, sino como primero una relación social que se ha establecido como el criterio según el cual se divide a la gente. Cuando en los años 90 el poder fue capaz de satisfacer su promesa sobre el mundo de la abundancia, allí donde hoy aparecen unas voces de protesta, hubo solo unas sonrisas consumistas, que no se preocupaban del hecho que su felicidad está construida sobre las espaldas y sobre la desgracia de otra gente (caída del Bloque del Este, guerras civiles, inmigración…). Pues, ahora vino el turno del hombre occidental para luchar contra los callejones sin salida de la civilización que el mismo ha creado. Nosotros, negándonos de olvidar quien tiene las responsabilidades sociales, criticamos directamente no solo al cortocircuito del sistema sino también al sistema por sí mismo y sus ciudadanos. Por esto la Conspiración no habla el idioma de los análisis de clase sino el idioma de la consciente decisión del ataque, de la lucha armada y de la revolución por el derribo total de todo.

No necesitamos al ensueño de la insurrección social de masas para poder creer en algo y ser atraídos por esto, porque nos apreciamos a nosotros mismos y a nuestros compañeros, y además estamos profundamente convencidos de que lo que vivimos no merece de ser llamado la vida. Por esto borramos de nuestro vocabulario el llamado “sujeto revolucionario de proletarios oprimidos”.

IV. La crisis económica y polarización social como una oportunidad para nosotros. “lo visible se vuelve presente”

Por otra parte está claro que sabemos que la actualidad es una época que presenta el desafío más grande para los revolucionarios de todo este mundo occidental se acabó definitivamente la época de las promesas de abundancia. El consenso social que se construyó en torno a los ideales consumistas y promesas de una prosperidad material se está desgastando más y más con los sucesivos golpes de la crisis económica. Una cultura de dinero fácil y obtenido rápidamente y de la correspondiente subida social está desapareciendo y en su lugar entran unas situaciones “retrogradas” de una simple pobreza. Esta situación provoca y seguirá provocando conflictos sociales, tanto en Grecia como a nivel internacional (Francia, Inglaterra, etc.). Es ineludible el hecho que en el cuerpo social que hasta ahora estaba neutralizado se va a desarrollar una polarización social hacia los dos extremos. En primer caso se van a reactivar los instintos más conservadores de una parte de la sociedad (ver los sucesos racistas en Agios Panteleimonas y plaza Attikis o la entrada del partido neo-nazi “Amanecer Dorado” en el consejo municipal de ese barrio), que van a descubrir “la fuente de todo mal” en los más débiles: los inmigrantes. Los comentarios estúpidos al estilo “ellos apestan”, “traen las enfermedades”, “estos trajeron consigo la delincuencia”, “su comercio top-manta cierra nuestras tiendas”, “causan que se bajen los sueldos” son solo algunos de los veredictos que ya están soltando los nuevos “salvadores de la nación” para convencer y ganarse la aprobación de miles y miles de oprimidos griegos.

Naturalmente, la gran mayoría de los inmigrantes tiene su propia parte de culpa, puesto que siguen reproduciendo los modelos “griegos” dentro de sus comunidades, allí donde también reinan los ideales pequeño-burgueses, el sexismo, las mafias, las divisiones raciales y nacionales, además la intolerancia y el fanatismo religioso.

En segundo caso, el resto del cuerpo social se va a mover hacia las reivindicaciones sociales. Se trata de un multicolor y bullicioso espectro que tiene en sus filas unos sindicalistas de PASOK, estreñidos miembros del Partido Comunista de Grecia, izquierdistas moderados, además los que no pertenecen a ningún partido, anarquistas progresistas y anarquistas que adoran “lo social”, hasta los hooligans y quienes van solo por los disturbios.

Estamos preparados para vivir un periodo de grandes tensiones. La polarización y conflictos sociales son ineludibles. Cayéndose cuesta abajo la economía, Grecia será el escenario de unos enfrentamientos a gran escala. La cuestión es ¿cuál lado va a elegir cada uno?

En este momento nosotros estamos lejos. Obviamente ni en la alcantarilla conservadora de los fascistas, pero tampoco en el frente de las demandas y reivindicaciones sociales.

Nuestra acción minoritaria ya hace tiempo hizo su propia llamada a la guerra, sin reclamar unos sueldos mejores ni unas rentas más favorables, sino combatiendo por una vida mejor, por un sentido más esencial y autentico de la realidad.

Pero esto no significa que queremos saborear la arrogancia de alguna supuesta autoafirmación. Tales axiomas se quedan lejos de nosotros, lo que estamos haciendo es simplemente hacer muy clara nuestras posiciones. Además sabemos que no nos basta el saber académico de la desgracia, sino como primero nos importa la búsqueda de una permanente intervención en contra de la desgracia.

La búsqueda de vivencias y experiencias.

La búsqueda de una perspectiva y de una identidad colectiva.

La búsqueda de comunicación con otra gente alejada de cualquier dogmatismo de teoría pura, alejada también de nuestro propio dogmatismo.

No somos solidarios con la desgracia de la gente, somos solidarios con la firmeza de los que no aceptan la desgracia que les toca.

Según nuestra opinión justo en este punto, en el punto de la tensión y de las contradicciones que traen consigo una polarización social, se están creando las primeras verdaderas fisuras sobre el orden dominante de las cosas y lo que queda por hacer es agarrar el hilo de la comunicación y darle un empujón más allá. Toda esta situación, con las consecuencias de la crisis que dejan despojada la verdadera cara del estilo de vida occidental, dan la chispa para el margen de las reacciones predeterminadas para que surjan unos nuevos y autónomos comportamientos sociales, rechazos y negaciones.

Creemos que existen y seguirán existiendo nuevas minorías de gente que está fuera de los marcos del conservadurismo y de las reformas sociales, las cuales, sea instintivamente, naturalmente o conscientemente, en sus prácticas rechazarán todo el conjunto de la civilización y sus valores contemporáneos sin al mismo tiempo caer en algún racismo estúpido o en algunas demandas por un sueldo mejor.

Ahora estamos aún lejos, pero ahí queremos llegar. En el corazón del cambio. Todos nuestros ataques y comunicados intentan ser un código informal de comunicación, un fino y rojo hilo que va adonde se lo lleva el viento para conectar las más imprevisibles y esparcidas individualidades autónomas. Porque no queremos ver a la gente con sus etiquetas de obrero, anarquista, pobre, inmigrante, sino mirar directamente a los ojos de cada uno y verlo como una individualidad por sí misma, que juzga y será juzgada por lo que hace y por sus propias decisiones.

Esta es la más grande satisfacción para un guerrillero urbano. La conexión con gente diferente, la comunicación alejada de los estereotipos, un gesto solidario por parte de un desconocido. No nos gusta mirar atentamente a la realidad desde la montaña arrogante de una supuesta autoafirmación, sino al contrario: queremos esparcirnos por todo el tejido social llevando el mensaje de la rebeldía y erosionando a las columnas de los estereotipos. Esparcirnos por toda esta corriente de actitudes que no pertenecen a ningún ámbito político, en el flujo de los excluidos grupos de jóvenes delincuentes, en el cuestionamiento de la realidad expresada por los decepcionados, en el realismo de los que pierden sus ilusiones, en el mundo de los presos que guardan su propia dignidad, entre todos esos descontrolados de los campos de fútbol, de las subculturas de música, de las escuelas, en ese margen combativo de todo el espectro social.

Esta gente, que tal vez nunca han pisado una asamblea política, tampoco han venido a alguna demostración, y ni siquiera han leído las “verdades” de Marx o Bakunin, con su misma postura de cada día, con sus valores, con su vida puede que sean más anarquistas que los anarquistas “iniciados”, puede que luchen más que los luchadores profesionales.

La coincidencia de la crisis económica es el momento más oportuno para que se muestren y se expresen estas personalidades activas y llenas de energía, para que salgan del margen al escenario, para que reclamen el campo de las actitudes y comportamientos auténticos y verdaderos, los cuales tantos años quedaban aplastadas por una sociedad de decencia y de “ser correcto”, una sociedad solo aparentemente “liberada”. Así se puede abolir a los jefes, a los papeles, a todas las pequeñas y grandes autoridades y poderes.

Porque los guerrilleros urbanos no son ninguna elite que posee la verdad absoluta. No somos más que una pequeña minoría que ha armado a sus deseos y opciones en contra de los uniformes azules de torturadores, en contra de los trajes distinguidos de tiranos y contra la paz y el silencio social que nos disparan por la espalda. Difundimos y esparcimos nuestros puntos de vista, nuestra manera de accionar, nuestros deseos, acerca de “lo correcto” que hicimos pero también de nuestros “errores”.

Y a menudo nos estamos “exponiendo” pagando luego el sabido precio de la pérdida, de una muerte o un encarcelamiento.

No mostramos a nadie un camino correcto, simplemente nosotros mismos hemos elegido un camino que está abierto para todos.

Á la prehistoria de la lucha de clases la dejamos definitivamente detrás. No tenemos confianza ninguna en la clase obrero-funcionaria que se inclina ante sus jefes y que lo único que quiere es copiarles e imitarles, mientras que al mismo tiempo se levanta por un puñado de moneditas que le quitan de la mesa.

Porque consideramos que el camino hacia la libertad y dignidad es siempre un camino personal que cada uno tiene que hacer, es algo más allá de los estereotipos y letreros.

V. El anarcoindividualismo como el concepto de lo auténticamente colectivo

Cada uno juzga y será juzgado por las opciones que elige. Por esto frecuentemente promulgamos en nuestros textos el punto de vista anarcoindividualista como una nueva manera de comportamiento y nuevo motivo de acción. Esto no significa que deja de importarnos el dialogo con otra gente y trasmitirles lo que nos llena de orgullo por avanzar, hasta sobre este suelo difícil. Además, con el mismo ardor esperemos y estamos abiertos a cualquier crítica que nos ponga a pensar y nos haga mejores.

Sin embargo, no esperamos la aceptación social para actuar. No nos conformamos con la espera a unas condiciones “maduras”. Sí la sociedad no entiende nuestras ideas, el problema es suyo. Nosotros ya hemos intentado explicarnos lo suficiente. En un mundo en que predomina el derecho de supremacía de masas, nosotros vamos a afilar nuestras negaciones ahora y para siempre. Así seguimos existiendo a pesar de los tiempos, sin volvernos en un trozo de consensos y convenios, que son impersonales y anónimos.

Además, las decisiones personales y las iniciativas individuales son las que trasforman el cuadro de la vida de cada uno… Al mismo tiempo estamos convencidos que justo lo individual es el comienzo de lo colectivo autentico y verdadero. Es a través de la comunicación y cooperación humana que cada uno se descubre a sí mismo y a los que le rodean.

En nuestro deseo de afrontar con hostilidad a ese mundo que nos oprime, colaboramos con unas personalidades libres y autónomas, con aquellos que buscan la vida en toda su inmensidad y no solo en unas dosis mensuales. Esta red de la gente que continuamente se está renovando, provocando e instigando uno al otro, debatiendo, actuando, pensando, cuestionándose y siempre buscando evolucionar más y más es la organización revolucionaria Conspiración de Células del Fuego.

Se trata de una red ilegal de acción minoritaria, una red de compañeros, sin líderes ni seguidores, que organiza a sus deseos y pensamientos siempre estando en el bando de la revolución. Tras nuestras acciones negamos el monopolio de la violencia y armas que tiene el estado.

VI. Ojo por ojo

Este es el eslogan que a menudo utilizamos describiendo el concepto del terrorismo revolucionario, considerando que por el terror que ejercen “los de arriba” con sus guerras, con la pobreza, los accidentes laborales, la policía, las cárceles, tienen que haber respuestas terroristas de “los de abajo”. Y aunque la violencia guerrillera de un artefacto explosivo o una ejecución política nunca se puede comparar con los genocidios y asesinados cometidos por el estado, a pesar de esto se trata por lo menos de una pequeña transferencia del sentido de terror al bando del enemigo. El hecho que toda esta escoria que pretende de manejar nuestras vidas se vea obligada a circular en unos coches blindados, acompañada por pequeños ejércitos de gorilas hasta cuando salen a divertirse por la tarde, es el mínimo precio que tienen que pagar por el mundo que construyeron para gobernar.

Nosotros como revolucionarios hemos conocido la pérdida, la muerte de nuestros compañeros, el cautiverio de nuestros hermanos encarcelados, la caza lanzada por nuestros perseguidores y ahora es el tiempo para que el dolor y la angustia cambien de bando. El terrorismo revolucionario a su propia manera contribuye a esto y promulga la causa revolucionaria.

VII. Los hechos no hablan por sí mismos

No obstante, las prácticas no son nada cuando están huérfanas y ciegas. Al contrario cuando son reivindicadas: entonces adquieren todo su sentido.

Nosotros como Conspiración nunca hemos tomado el camino fácil de la rehuida, sino siempre reivindicamos los hechos y nuestras prácticas.

Cuando hemos empezado nuestras actividades esto parecía fuera de lugar, porque en la corriente combativa antiautoritaria de Grecia hasta entonces no había infraestructuras ilegales que utilizaran una firma fija y un discurso concreto, aparte de unas pocas excepciones en el pasado como Incendiarios de Consciencia, Estrella Negra y un par de otros.

La razón principal fue la percepción que sigue predominando hasta hoy en día, la que “los hechos hablan por sí mismos”, pero también el miedo de persecución penal “por pertenecer a una organización” en el caso de arresto.

Nosotros consideramos que ninguna acción habla por sí misma, porque no puede haber un sabotaje revolucionario sin un discurso subversivo que le corresponda. Especialmente cuando en la corriente revolucionaria hay tantas tendencias. Para nosotros “los teóricos que no viven una vida rebelde no están diciendo nada que valga la pena haber sido dicho y los activistas que se niegan a pensar de un modo crítico no llevan a cabo nada que valga la pena haber sido hecho”.

En lo que se refiere a las consecuencias penales, estas son naturales, se trata eventualidades para las cuales cada uno tiene que preparase antes que declararle la guerra al sistema. Sí no lo hace, mejor que ni siquiera pise el sendero de la acción revolucionaria. No puede ser que las consecuencias penales “rebajen” el discurso revolucionario. La coherencia entre las palabras y los hechos viene siempre primera y a pesar de las repercusiones legales, ella es la quintaesencia de nuestra lucha misma. Como Conspiración esto lo llevamos a la práctica siempre y lo seguiremos haciendo.

VIII. El día en que no todos volvieron…

En el primer día de noviembre en el centro de Atenas, dos hermanos nuestros, Gerasimos Tsakalos y Panagiotis Argyrou fueron rodeados por los policías de la brigada DIAS y detenidos. Tenían encima dos pistolas, cinco cargadores, un chaleco anti-balas y dos paquetes incendiarios destinados a la embajada de Bélgica y al presidente francés Nicolas Sarkozy. Antes fueron entregados otros dos paquetes, uno para la embajada de México y otro para la dirección de Eurojust.

Todo empezó cuando una empleada de la empresa de envíos Swift Mail, queriendo satisfacer a su curiosidad y su pasión de detective, y así haciendo el favor a la seguridad personal de algún embajador, abrió el paquete (transgrediendo sus competencias laborales) el cual se incendió, pero sin dejarle lesionada.

Lo que pasó después se sabe por los informativos y diarios. Esta persona llamó a la policía, las decenas de maderos cerraron toda la zona y detuvieron a nuestros compañeros.

Por cierto, la actuación de esta empleada simplemente refleja una lógica común y ella puede estar segura que la nueva guerrilla urbana no se olvidará fácilmente de su nombre.

Al respecto de la cuestión operativa de la acción misma, nuestra precaución sobre el hecho que a la correspondencia de esa aristocracia mundana de los embajadores habitualmente no la abren ellos mismos sino el personal de la embajada, no nos permitió utilizar algún material explosivo fuerte que tenemos almacenado, sino solamente una pequeña cantidad de la improvisada pólvora negra, para simplemente dejar un mensaje y sin que nadie quedase herido. Además, tuvimos en cuenta que los paquetes habitualmente se quedan un día en el almacén de la empresa de envíos y son entregados al día siguiente por los empleados de empresas courier, y por esto nos hemos ocupado que su ensamblaje sea totalmente seguro y que el mecanismo se activara solamente al abrirlo.

Como ya lo hemos mencionado en nuestra reivindicación anterior, la acción de un guerrillero urbano y la violencia que este ejerce se dirigen solamente en contra de la escoria que tiene el poder sobre nuestras vidas y contra los fieles súbditos que abrazan la religión del Orden y la Ley. Pero en el momento cuando los jefes son capaces de convencer a los esclavos que viven en libertad, los significados se ven enfrentados por una simple falta de consciencia.

A menudo nos encontramos frente a la conclusión, bastante contradictoria, de que ciertos empleados se identifican con los intereses de la elite financiera. La manía de seguridad y el chivatismo social mostrados por bastantes de los empleados a su vez mantienen el sistema vivo.

Así, en una sociedad en la cual los “heroicos” ciudadanos protegen el dinero de un banco de los atracadores, en cual algunos piden todavía más policía, unos otros respetan a las leyes de los gobernantes corruptos, en cual hay muchos que delatan a cualquier cosa que se está desviando de la normalidad sumisa y ciertos otros demandan que se castigue severamente a los revolucionarios para “dar un ejemplo”, nosotros estamos en contra de todos esos y estamos preparados para un combate hasta los extremos.

Porque la memoria no es una basura y la sangre no es agua…

IX. Campaña de solidaridad y apoyo a grupos guerrilleros y revolucionarios cautivos

“Nuestro día vendrá, nuestro día vendrá…”
Bobby Sands

Hoy es perentorio empezar una nueva fase en el desarrollo del pensamiento y acción revolucionaria. Un paso cualitativo que traerá las opciones en común un poco más cerca, las cuales a veces están a cientos de kilómetros. Nuestro objetivo es montar una red internacional, informal y antiautoritaria, de grupos guerrilleros e individualidades autónomas.

La creación de una red que hará posible que compañeros y grupos que pertenecen a ella podrán intercambiar sus experiencias de todo el espectro de la lucha, las experiencias que tienen que ver con un anarquismo espontáneo, lucha armada, anonimato político, corriente insurreccionalista. El inicio de un ampliado circulo de comunicación, debate, comprensión y especulación. Experimentación de alguna forma de coordinar las acciones y ataques subversivos a nivel internacional. Funcionamiento de un laboratorio experimental de confabulación y complot, donde se podrían intercambiar los saberes sobre métodos, materiales y técnicas que tienen que ver con el sabotaje. Organización de un colectivo de solidaridad con compañeros presos y creación de una infraestructura de apoyo para los revolucionarios en busca y captura. El desafío de esta apuesta está en que su cumplimiento será aún más bello que el punto de partida que esta puede engendrar… Que lo vean como quieran, esto es algo que deseamos hacer. Dentro de un par de meses este deseo nuestro va a ser sellado con la presentación de un llamamiento internacional más completo e integro. Por ahora mandamos nuestros saludos a los amigos, a los compañeros conocidos y desconocidos que se están organizando y obran, sea de manera individual o en grupos guerrilleros.

Al mismo tiempo no podemos evitar de hablar sobre nuestras pérdidas, sobre nuestros hermanos que ahora no están con nosotros. La cuestión de los revolucionarios encarcelados (entre ellos también una brillante minoría de “criminales”, los cuales con su postura y lucha nos dan clases de dignidad y honor) sigue siendo un aspecto “familiar” de la lucha radical. Muchas veces, el interés por “los que están dentro” se aumenta a la vista del juicio de un caso.

Entonces, también en los diarios aparecen titulares espectaculares como “la desarticulación de tal organización” o “la refriega armada entre terroristas y fuerzas policiales”. No obstante, según nuestra opinión nosotros mismos tenemos que hablar de nuevo sobre nuestros hermanos en las cárceles, sabiendo que no se trata de una simple serie de nombres que aparecen en titulares de noticieros y periódicos. Cada uno de estos compañeros tiene su vida como individuo, sus propios pensamientos y su propio carácter. Todo el último periodo hemos hablado sobre algunos de ellos simplemente mencionando sus nombres, mientras que de algunos otros no hemos aprendido ni siquiera como se llaman. Hemos hablado sobre ellos de una manera fragmentaria, mencionándoles en el fin de un comunicado o en alguna consigna que hemos gritado durante una marcha. Así nos hemos despedido de la memoria, de la conexión, de la historia.

Al mismo tiempo somos cautelosos, porque queremos evitar cualquier victimización o heroización de los compañeros presos. Deseamos lo contrario: crear un vivo espacio de comunicación con esta gente, darles posibilidad para que hablen por sí mismos, intercambiar experiencias y lo más importante, lanzar todas nuestras fuerzas al combate para traerles de vuelta y encontrarnos con ellos de nuevo, juntos en las primeras filas de la lucha por la revolución. Por tanto, aparte de las iniciativas solidarias que ya existen y están montadas por revolucionarios y antiautoritarios, nosotros ponemos también nuestro rastro para la causa de la liberación de los presos y por la destrucción de las cárceles. Un primer intento en esta dirección es la campaña de solidaridad internacional que hemos llevado a cabo.

La amistad que nos une con algunos, pero también una gran estimación por la mayoría de los que no tuvimos honor de conocer personalmente, se quedaría insatisfecha viendo a estas historias caídas en olvido de las listas de escritos judiciales y archivos de periódicos. Las diferentes percepciones, algunas características personales, como también un simple desconocimiento de algunos datos debido a las distancias geográficas no son capaces de abatir a lo obvio. Esta gente no espero que la vida les encontrase sentados en sus sofás, ellos mismos se han ido a buscarla en la calle de la revolución, allí donde todo es posible.

Por tanto, mandamos unos saludos fraternos y una señal de cooperación a los compañeros insurrecionalistas de Federación Anarquista Informal de Italia (FAI Informale). FAI es una abierta y descentralizada red constituida por individuos y grupos que utilizan la acción directa y el sabotaje contra el estado y el capital. Tras sus ataques (colocación y envío de artefactos explosivos a políticos, cuarteles de carabineros, juzgados, etc.) FAI manda un mensaje claro sobre los conceptos y prácticas de los anarquistas insurreccionales. Al mismo tiempo mostró su solidaridad con los presos que luchaban en las cárceles españolas para abolir el régimen especial llamado FIES. Lo hizo tras ataques realizados sobre el territorio español (envío de dos artefactos explosivos a los juzgados de Valencia). En 1999 golpearon también a los objetivos griegos, como la oficina del turismo griega y la embajada de Grecia en Madrid en solidaridad con Nikos Maziotis (que ahora está encarcelado y junto con los compañeros K. Gournas y P. Roupa, orgullosamente tomó la responsabilidad por pertenecer a Lucha Revolucionaria). En sus comunicados FAI propone el anarquismo insurreccional y critica a las organizaciones viejas y su teorético discurso revolucionario que no presenta peligro ninguno para el sistema. También, hace años ya sacaron “Carta abierta al movimiento antiautoritario”, en el cual promovían la organización y la solidaridad a nivel internacional. Una apuesta que sigue siendo actual y esencial…

Además, saludamos a los grupos anarquistas Células Autónomas por Revolución Inmediata Praxedis G. Guerrero y Frente de Liberación de la Tierra Insurreccionalista, que realizan ataques en el territorio que pertenece al estado mexicano. Los compañeros de allí, golpeando sobretodo a los objetivos policiales (furgonetas policial y de prisión, etc.) utilizan unos improvisados artefactos incendiarios y explosivos. FLT Insurreccionalista en su comunicado por un doble ataque (furgoneta policial y una grúa) señalan: “No vamos proteger los intereses de la clase trabajadora o la clase privilegiada, porque no creemos en la guerra de clases. Somos individualistas y estamos contra la civilización antropocéntrica. Luchamos contra esta sociedad y tras nuestras acciones difundimos una guerra antisocial. Defendemos a la Tierra, porque estamos totalmente convencidos que se la debe respetar. No estamos defendiendo ni a los ricos ni a los pobres. Luchamos contra la civilización, por la liberación de la tierra y por la liberación total. Que esto quede claro!”.
En este momento en las cárceles mexicanas se encuentra Abraham López, encerrado desde 2009. Tiene cargos por “sabotaje” y “organización criminal”. Algunos de los ataques por los cuales está acusado fueron reivindicados por el FLT. Adrian Magdaleno González es otro preso, condenado en 2010 a 7 años de cárcel por ataques incendiarios contra los bancos y acciones reivindicadas por FLA. Además, Braulio Arturo Duran González está en la cárcel acusado de toda una serie de ataques incendiarios contra bancos y otros objetivos.

Igualmente, mandamos nuestros saludos a los compañeros armados de Argentina, como el grupo Brigada Luciano Arruga, que sin compasión golpean a las estructuras de este país. Estos grupos armados están atacando comisarías, expropiando armas de los maderos, realizan atracos a mano armada y asumen la responsabilidad política por esto, además llevan a cabo ataques con bombas contra los símbolos del Poder.

Mandamos un gran abrazo de compañeros a Gabriel Pombo da Silva, el que en 2004 junto con José Delgado se fugó de las cárceles de régimen FIES del estado español. Cuando intentaban cruzar la frontera alemana tuvieron un “encuentro” con los maderos que se convirtió en un enfrentamiento armado (el caso de 4 de Aachen). Por este tiroteo Gabriel fue condenado a 13 años y está encarcelado en Alemania. Se tiene que tener en cuenta que antes de fugarse pasó más de 24 años en la cárcel, de estos 14 en aislamiento. Por el mismo caso, José fue condenado a 14 años. En la cárcel, Gabriel nunca agachó a su cabeza. En sus textos incendiarios y subversivos declara muy claramente que está siempre por el ataque. “Somos algunos que creemos que llego la hora de atacar y destruir todo lo que no nos sirve, todo lo que nos está esclavizando y enajenando. Siendo contrarios al ensueño de las masas, proponemos que desde una comunidad de individualistas concientizados que no buscan ninguna guía central, se creará un conjunto de grupos e individualidades contra los planes del Dominio en todas sus aspectos: económicos, tecnológicos, políticos, sociales, arquitectónicos, etc. Compañeros, no perderemos tiempo, energía ni charlas con los que viven para las palabras y de las palabras. Nosotros somos para los hechos”. Este compañero, por su orgullosa e intransigente postura que mantuvo todos estos años en sus luchas contra la cárcel, muchas veces estuvo en el punto de mira de las autoridades persecutorias. Los órganos italianos le hicieron una “visita”, considerando que tiene unos contactos directos con la organización insurreccionalista FAI. Hace poco, el mismo hizo una huelga de hambre, la cual se desarrolló en una campaña de solidaridad internacional, en la que hemos participado también nosotros detonando un artefacto explosivo en el edificio de la Aseguradora Nacional en avenida Sygrou.

Viajando bastantes centenares de kilómetros más, en Suiza encontramos a Marco Camenisch, que fue detenido en 1980 por sabotajes contra torres de alta tensión y transformadores y condenado a 10 años de cárcel. A cabo de un año se fugó de la cárcel y pasó los 10 años siguientes en la ilegalidad. En 1991 fue arrestado de nuevo en Italia durante un control policial rutinario que se convirtió en un tiroteo con la policia. Un policia quedó herido, mientras que a Marco le metieron algunos cargos más: otro sabotaje y la ejecución de un policía que ocurrió en un viejo caso.
Tres eco-anarquistas más, Silvia Guerini, Luca “Billy” Bernasconi y Constantino Ragusa están también encarcelados en Suiza, acusados de trasportar e intentar colocar un artefacto explosivo en los laboratorios que investigan nanotecnología y pertenecen a una gran empresa. Fueron detenidos en el coche, en el que fue encontrado la reivindicación del ataque y el material explosivo. En la cárcel siguen luchando, recién hicieron una huelga de hambre.

Cruzando el Atlántico llegamos a unas secuencias de guerra que se viven en Chile. Los compañeros Marcelo Villaroel y Freddy Fuentevilla estuvieron encerrados en una cárcel argentina de alta seguridad por “portación de armas”. Entraron ilegalmente en Argentina, porque el gobierno chileno les acusa de tomar parte en una expropiación del banco, durante la cual murió un carabinero. El estado argentino extraditó a ambos compañeros a Chile. Marcelo pasó muchos años en la cárcel, aún siendo menor. Empezó como un luchador social, luego fue combatiente de Movimiento Juvenil Lautaro. Vivió muchas torturas, en algún tiempo siendo el preso político más joven de toda la América Latina. Después fue miembro del grupo Kamina Libre, el cual luchó por las demandas de los presos y en contra de las cárceles. A este compañero en concreto, las autoridades chilenas le consideran como “progenitor del “caso bombas”.
Por “el caso bombas” se encuentran encarceladas 14 personas, las cuales niegan los cargos. Toda la operación policial montada para arrestarles fue extremadamente “cinematográfica”: allanamientos y registros de casas ocupadas y casas de compañeros, transmisiones televisivas en vivo y los políticos haciendo discursos sobre “el triunfo policial de la democracia”.
Inmediatamente después, los grupos ilegales publicaron un comunicado/manifiesto en que declaran entre otras cosas que: “Nosotros hemos colocado bombas. Nuestros objetivos han sido bancos, financieras, empresas transnacionales, embajadas, comisarías, cuarteles, iglesias, partidos políticos, gimnasios de los dueños de este país, todo lo que pertenezca a los históricos opresores del pueblo trabajador. No nos arrepentimos, por el contrario, es nuestro orgullo, como el que hasta ahora todas las policías ni siquiera se nos han acercado. Somos su derrota.”.
Nosotros por nuestra parte somos solidarios con estos grupos que tan orgullosamente e intransigente asumen sus actos.

Volviendo al otro lado del océano, al férreo estado de Alemania, encontramos al Thomas Meyer-Falk, encarcelado desde 1996 por un atraco al banco hecho para financiar a los proyectos políticos. El estado alemán se está vengando contra él, teniéndole desde años en aislamiento. Su correspondencia es controlada y está encerrado en su celda 23 horas al día. El mismo dice: ”Sí el aislamiento es un ataque contra la dignidad de la persona, gastar más de 7 años de mi vida en tales condiciones seguramente no fue nada fácil. Sin embargo, mi mente está estable y la solidaridad que recibo desde fuera me hace sentir fuerte”. Thomas mantuvo una postura ofensiva durante el juicio, defendió a sus posiciones y negó arrepentirse. Su tribunal de apelación se celebró en 2007, suspendió la salida en libertad condicional que le corresponde (ya cumplió 2/3 de su condena) considerándolo peligroso.

Llegando por fin a los vecinos de los Balcanes, nos encontramos con Jock Palfreeman de 23 años, que tuvo el vigor de meterse en un lío con un grupo de 16 nazis en Sofia (Bulgaria), porque les vio pegando a unos jóvenes gitanos. Intentó repeler a los nazis con un cuchillo, pero se lanzaron contra él. Se montó una pelea, que resultó con un fascista muerto y otro herido. El juzgado búlgaro condenó Jock a 30 años de cárcel.

También en Rusia y Belarus los compañeros se están organizando y atacando, creando unos focos de subversión y pasando a los actos de sabotaje. Por tanto les enviamos nuestra solidaridad por persecuciones y encarcelamientos con los cuales se está vengando contra ellos el estado ruso.

Naturalmente en este breve recuento de viajes de la memoria, del honor y de la solidaridad no podemos olvidar a un personaje, que ha marcado la historia de la guerrilla urbana tanto en España (como miembro de MIL) como en Francia (de Action Directe). Estamos hablando sobre el luchador Jean Marc Rouillan, el que con sus actos y escritos, tanto dentro como fuera de los muros, no cedió nunca ni un trozo del suelo al enemigo. Le enviamos nuestro respeto y vamos a citar unas frases suyas, unas que tienen un significado especiales para los puntos vulnerables “dentro” de los círculos subversivos: “en los salones de protesta, los cuales están llenos de pancartas ideológicas tan enormes que se arrastran por el suelo como trapos y como mochos absorben las aguas de las cloacas, siempre se preferían a los revolucionarios de otras épocas. Y aún mejor esos de otros continentes, sobre todo aquellos de las sierras tropicales de América Latina. Los hipócritas se disfrazan para no tener que apoyar a los revolucionarios que luchan aquí, para no tener nunca que correr el riesgo, para desviar las preguntas al respecto de su propia renuncia, de su eterna tibieza, de su taimada traición que día tras día gotea el veneno.”

La última parada es Grecia. Decenas de anarquistas revolucionarios y “criminales” dignos viven en su propia piel la “hospitalidad” de las cárceles griegas. Sin embargo no consienten, no agachan sus cabezas, porque no olvidaron el humo de los fogones que se desprendía por los techos durante los motines. Por tanto saludamos al anarquista revolucionario Giannis Skouloudis, que fue detenido por ataque incendiario contra los vehículos de empresa estatal DEI. Giannis es uno de los verdaderos revolucionarios que “regalan” unos bellos fuegos a las noches de Tesalónica. Él mismo tuvo el orgullo y valor de asumir la responsabilidad por sus actos sin a la misma vez ofrecer ni la más mínima señal de arrepentimiento ante las autoridades judiciales.
Por el mismo caso, aparte del Giannis en el punto de mira de la policía se encontraron también cuatro otros compañeros: D. Dimtsiadis, S. Tsifkas, D. Fessas y M. Tsilianidis. Ellos no se pusieron a regatear su discurso ni tampoco se escondieron detrás de algunos artificios legales o maquinaciones retoricas. Optaron por huir en la ilegalidad para así seguir en la primera línea de la revolución. Los compañeros no les dejaron solos. Reventaron los vidrios en los juzgados de Tesalónica, siguen gratificando las noches con las llamas y realizaron una concentración afuera de la cárcel de Avlona, donde está encerrado Giannis junto con el anarquista revolucionario Panagiotis Masouras. Panagiotis es uno de esos pocos revolucionarios acusados de ser miembros de nuestra organización. Por el mismo caso está acusada también la anarquista Konstantina Karakatsani, encerrada en cárcel de mujeres de Eleonas. A Panagiotis le mandamos la más grande Amistad y Respeto.
En este “transiberiano” viaje por las cárceles de la democracia, con la próxima parada el 6 de diciembre cuando se realizara el tribunal de apelación del anarquista Giannis Dimitrakis por expropiación de un banco y luego el juicio por el caso de Conspiración de Células del Fuego, por cierto no hemos mencionado nombres de muchas otras personas, pero en todo caso nunca nos olvidamos de ellos. Por lo tanto, compañeros, recuerden de que no importa dónde estamos, sí en la cárcel de Malandrino o de Koridallos o de Avlona o en la oscuridad espesa de ilegalidad, sí por la noche de un incendio o en la “cola” de alguna demostración, nuestros ojos siempre miran hacia el mismo cielo, nuestro cielo común. Y su amanecer será nuestra victoria. Nuestro día vendrá…

Por todas estas razones que hemos mencionado, y como un pequeño aporte de ataque y solidaridad, tomamos la responsabilidad por el envío de 14 paquetes-bombas incendiarias a los siguientes objetivos:

Embajada de Bélgica
Embajada de México
Embajada de Chile
Embajada de Alemania
Embajada de Francia
Embajada de Suiza
Embajada de Bulgaria
Embajada de Rusia
La Canciller alemana Angela Merkel
Primer Ministro italiano Silvio Berlusconi
Presidente francés Nicolás Sarkozy
Tribunal Europeo
Dirección de Eurojust
Sede central de Europol

Conspiración de Células del Fuego
25/11/2010

Nota: *El número tan elevado de los ataques se debe al hecho que casi todas las acciones del grupo realizadas hasta los inicios de 2009 fueron unas series ataques incendiarios coordinados en que se quemaban 10 o más objetivos en la misma noche.

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